Parche en el ojo (verdad)

Probablemente, algunos piratas usaran parches para tapar el hueco dejado por un ojo perdido. Eran más baratos que los ojos de cristal, mucho más cómodos y evitaban que la suciedad entrara en la cavidad ocular. Además, los ojos de cristal usados en los siglos XVII y XVIII no eran exactamente como los que hoy día conocemos. En realidad, consistía en una lente que se colocaba tras los párpados y que no rellenaban el espacio dejado por el ojo. Tenían los bordes toscamente afilados y eran frágiles e incómodos.


Garfios  (falso)


 
En la actualidad se piensa que los garfios constituyeron una buena arma para los piratas, pero no hay pruebas de que ningún pirata legendario los llevara. El concepto surgió probablemente de la novela Peter Pan, concretamente del Capitán Garfio.
Cualquier herida que diera lugar a una infección grave, a falta de mejores soluciones, solía terminar en amputación para evitar que la gangrena se extendiera al resto del cuerpo. Pero usar un garfio en lugar de una prótesis era una decisión poco práctica para el día a día de la persona que lo llevara, ya que podía ser extremadamente peligroso; podías sacarte un ojo mientras dormías o abrirte la barriga en canal por un simple picor, y tampoco era demasiado útil como arma.


 Pata de palo (verdad)

El mito de la pata de palo surgió de la novela La isla del tesoro de R.L Stevenson, o más bien de un malentendido con esa novela. En ella, el pirata Long John Silver usa una muleta de madera porque le amputaron una pierna a la altura de la rodilla, pero no se dice en ningún momento que llevara una pata de palo. Fue pasando el tiempo y las numerosas representaciones de Hollywood fueron formando este mito con sus personajes. A pesar de esto, la idea de la pata de palo no se aleja tanto de la realidad como la del garfio, pero sí se ha abusado de ella. En la práctica, si un pirata resultaba herido en una pierna y había que amputar, se le cortaba la pierna y, si el paciente sobrevivía, se le colocaba una prótesis improvisada con cualquier cosa que encontraran en el barco, como un listón de madera, por ejemplo.


alcohol (verdad)

El alcohol es tradicionalmente la bebida preferida por los piratas. Una vez más, gracias a la novela La isla del tesoro y a algún que otro escrito, el ron es la que se suele asociar a los piratas, pero también porque era la más económica producida en el Caribe. De todas maneras, no era la única bebida alcohólica a bordo: la cerveza y el vino también eran buenos aliados del marinero. Pero no por eso todos los piratas eran unos alcohólicos; había un motivo justificado para tanto alcohol. El agua era difícil de mantener en buen estado. Estancada en barricas a bordo de un barco, se recalentaba y se podría al poco tiempo. Normalmente se le añadía ron para desinfectarla y hacerla saber mejor. Muchas veces, y para evitar los incumplimientos del racionamiento, se mezclaba el agua con el ron directamente en las barricas, dando lugar a una mezcla llamada "groge", la cual ha derivado en la expresión que hoy día conocemos como: "Estar grogui".  


Loro (falso)

 John Long Silver, personaje de La isla del Tesoro, ha sido la fuente de casi todos los clichés acerca de los piratas. El loro en el hombro es otro de ellos. Muchas incertidumbres aletean entorno al tema de las mascotas, creándose cierta controversia, ya que muchos piensan que los piratas eran demasiado prácticos,  egoístas y desapegados como para mantener una mascota. Llevar un loro permanentemente colgado del hombro puede ser bastante molesto: por el peso, por los eventuales picotazos, por el aleteo fortuito y por otras cuestiones fisiológicas del animal que no es necesario detallar. Parece más bien una estrategia literaria y cinematográfica para dar un toque exótico al personaje.


Tesoros escondidos (falso)

Los tesoros escondidos en remotas islas del Caribe y por todo el mundo son el centro de cuentos y leyendas que han circulado alrededor de los piratas. Según las creencias populares, los marinos enterraban sus botines y hacían mapas codificados con extraños signos para poder volver a por ellos cuando los necesitaran. Sin embargo, esto parece poco probable, pues en cuanto estos ladrones tenían en sus manos el botín robado, solían dilapidarlo en solo unos días.
El único pirata del que se sabe que enterró su tesoro es William Kidd, quien al parecer escondió una parte de lo que había robado en algún punto de Long Island antes de dirigirse a Nueva York, pero nunca se ha encontrado nada.




Fuente: http://www.alu.ua.es/s/sme3/web/indexCurioso.htm







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